Neuropsicológicos

Es una herramienta que nos permite conocer el perfil cognitivo general del niño. Mediante esta técnica podemos identificar en el funcionamiento del niño aquellas áreas que se encuentran funcionando por debajo de lo esperado, como así también, revela las potencialidades del mismo.
Las áreas que se consideran indispensables en la evaluación neuropsicología realizada en niños y jóvenes son: Funcionamiento cognitivo general o capacidad intelectual (CI).

Lenguaje: capacidades receptivas y expresivas del lenguaje oral. Aspectos psicoeducativos o capacidades académicas en lectoescritura y aritmética.
Memoria: verbal y no verbal a corto y largo plazo.
Atención: visual, auditiva, selectiva, sostenida, dividida.
Funciones ejecutivas: flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo y control inhibitorio. Motricidad: destreza manual, orientación derecha-izquierda, praxias, control verbal de la motricidad.
Percepción: visual, auditiva, táctil o háptica.

El objetivo central de la evaluación neurocognitiva infantil es identificar el nivel y la calidad de las funciones. De igual forma, permite diferenciar problemas neurocognitivos de sintomatología que podría estar más asociada a una base emocional o a la dinámica familiar.
Esta evaluación generalmente es solicitada por un médico (pediatra, neurólogo, psiquiatra), psicólogo o pedagogo.
Además del niño que será evaluado, es fundamental el rol de la familia en dicho proceso.

Desatacamos que no hay dos pacientes iguales. Cada niño ha de considerarse como un universo particular. Por ello toda evaluación neuropsicológica debe ser flexible y adecuarse a cada caso clínico. En este sentido, es de suma importancia que el profesional se guíe de los resultados que el niño obtuvo en las diversas pruebas seleccionadas, como así también en la actitud y modo de ejecución que ha manifestado a lo largo del proceso valorativo.

Por otro lado, la familia es un recurso fundamental. La información que aportan los familiares del paciente amplía el contexto informativo que el profesional puede obtener del rendimiento que el niño evidencia en el espacio del consultorio.​

Neuropsicológicos

Es una herramienta que nos permite conocer el perfil cognitivo general del niño. Mediante esta técnica podemos identificar en el funcionamiento del niño aquellas áreas que se encuentran funcionando por debajo de lo esperado, como así también, revela las potencialidades del mismo.
Las áreas que se consideran indispensables en la evaluación neuropsicología realizada en niños y jóvenes son: Funcionamiento cognitivo general o capacidad intelectual (CI).

Lenguaje: capacidades receptivas y expresivas del lenguaje oral. Aspectos psicoeducativos o capacidades académicas en lectoescritura y aritmética.
Memoria: verbal y no verbal a corto y largo plazo.
Atención: visual, auditiva, selectiva, sostenida, dividida.
Funciones ejecutivas: flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo y control inhibitorio. Motricidad: destreza manual, orientación derecha-izquierda, praxias, control verbal de la motricidad.
Percepción: visual, auditiva, táctil o háptica.

El objetivo central de la evaluación neurocognitiva infantil es identificar el nivel y la calidad de las funciones. De igual forma, permite diferenciar problemas neurocognitivos de sintomatología que podría estar más asociada a una base emocional o a la dinámica familiar.
Esta evaluación generalmente es solicitada por un médico (pediatra, neurólogo, psiquiatra), psicólogo o pedagogo.
Además del niño que será evaluado, es fundamental el rol de la familia en dicho proceso.

Desatacamos que no hay dos pacientes iguales. Cada niño ha de considerarse como un universo particular. Por ello toda evaluación neuropsicológica debe ser flexible y adecuarse a cada caso clínico. En este sentido, es de suma importancia que el profesional se guíe de los resultados que el niño obtuvo en las diversas pruebas seleccionadas, como así también en la actitud y modo de ejecución que ha manifestado a lo largo del proceso valorativo.

Por otro lado, la familia es un recurso fundamental. La información que aportan los familiares del paciente amplía el contexto informativo que el profesional puede obtener del rendimiento que el niño evidencia en el espacio del consultorio.​

 

La Neurología clínica es la especialidad médica que estudia la estructura, función y desarrollo del sistema nervioso (central, periférico y autónomo) y muscular en estado normal y patológico.

La patología neurológica comprende el conjunto de enfermedades que afectan al sistema nervioso central (el cerebro y la medula espinal) y el sistema nervioso periférico; donde intervienen músculos (miopatías) y nervios (neuropatías).

Dichas enfermedades pueden impactar tanto en el adulto joven como en el paciente mayor. Citando algunos ejemplos de patología neurológica en la persona joven se incluye la cefalea (migraña), el vértigo (mareo), el traumatismo encefalocraneano, epilepsia, el ACV, la esclerosis múltiple. En el paciente mayor se puede citar la demencia, enfermedad tipo Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, trastornos de la marcha, enfermedades de raíces nerviosas atribuibles a hernias y problemas de la columna vertebral.